Teniendo a la base datos de la OIT, el tema de Juventud en la Región Latinoamericana y del Caribe, enfrentan una alta tasa de desempleo; casi el 46% del total de 10 millones de desempleados, esto representa que dos de cada tres jóvenes en edad productiva (18 a 25 años) están desempleados tratando de sobrevivir a las precarias condiciones cada vez mas crecientes por la crisis económica mundial, que afecta directamente al sector construcción.
Como Juventud sindicalista entendemos que debemos incidir (como nos recomienda la OIT) desde el sindicalismo tradicional ligado al empleo formal, a un sindicalismo capaz de abarcar o relacionarse con el complejo mundo del trabajo y con los diversos mundos juveniles de allí que se puede tomar una línea de acción o sea, en las propuestas de ejecución de proyectos (cursos –talleres) no es sólo investigar, participar y aprender sino evaluar, detectar errores, superarlos actuar y transformar.
Desarrollar una propuesta integral por el Trabajo Digno, es lo que como juventud sindical se intenta delinear en este esfuerzo Regional, promoviendo a las y los jóvenes trabajadores a la búsqueda de soluciones desde sus propios problemas locales, sin ser exclusivo a casos puntuales sino mas bien sistematizándolos, convirtiéndolos en una lucha colectiva a los problemas de los jóvenes en un mundo del trabajo complejo y cambiante como el actual.
La sindicalización de nuevos miembros y miembras es un tema básico para la cimentación de organizaciones sindicales fuertes, viables y representativas. Existen muchos obstáculos a la sindicalización provenientes tanto de la represión por parte de los gobiernos como de la hostilidad de las empresas.
En esa lucha las dirigencias sindicales tienen un rol protagónico. Pero a estos suele costarles hasta hoy incorporar realmente a los jóvenes como protagonistas. Entre otras cosas porque muchos jóvenes no tienen trabajo o trabajan en el sector informal al que el movimiento sindical tiene dificultades para llegar. También porque los jóvenes suelen sentir que los sindicatos son organizaciones de “viejos” y que no son representados.
La sindicalización también se ve afectada por los cambios en el trabajo y las relaciones laborales, en algunos casos resultado de la integración de la economía global. Muchos trabajadores/as se ven confrontados a una creciente inseguridad y estructuras de empleo cambiantes. Las organizaciones sindicales necesitan intercambiar sus experiencias, cooperar estrechamente y encontrar nuevas formas, a menudo innovadoras, para enfrentar los retos de la globalización.
Deben reclutarse nuevos grupos de trabajadores/as, que incluyan a las mujeres, los jóvenes y los trabajadores/as migrantes. Es necesario desarrollar estrategias para sindicalizar en nuevos sectores económicos a los trabajadores/as que desempeñan empleos atípicos, tales como: tiempo parcial, trabajo en régimen de subcontratación y trabajo a domicilio. Es preciso prestar particular atención a la difícil situación de los trabajadores/as del sector informal.
El Programa de Acción de Juventud de ICM está siendo formulado desde 1995 y fue presentado por primera vez en la 3ra. Conferencia Mundial de la Juventud FITCM realizada en Copenhague, Dinamarca (Julio-1996). Luego con una resolución de los Representantes Regionales durante la XIX Reunión del Comité Regional Latinoamericano de la entonces FITCM en Isla Margarita, Venezuela (Octubre-1996). Fue durante el Congreso Mundial de formación de la nueva ICM en Buenos Aires, Argentina (Dic-2005) donde se le da espacio al tema de Juventud, y es durante este último quinquenio que teniendo a la base las TIC, que como herramienta prioritaria, ha permitido darle seguimiento constante al trabajo regional de jóvenes, que ha sido presentado durante los talleres nacionales y regionales.
Que las y los Jóvenes sindicalistas de la construcción y madera de la ICM asuman el compromiso de empoderamiento de la Juventud trabajadora de la región con pleno ejercicio de sus derechos políticos, laborales y sociales, ante la escasa participación en los diferentes niveles estructurales de las organizaciones que lo componen.
Aportar líneas de acción para la inserción de las y los Jóvenes sindicalistas de la construcción y madera de la ICM en temas relevantes como la formación profesional y su relación con el acceso a las oportunidades de trabajo digno.
Incorporar a las y los jóvenes sindicalistas de la construcción y madera de la ICM a estar representados y a negociar por la obtención de igualdad y justas condiciones de vida y empleo digno con equidad dentro de la sociedad, sin distinción de edad, sexo, raza, religión e ideología política.
(Presentada en la Conferencia Mundial de Trabajadores Jóvenes de FITCM, Copenhague, Dinamarca 1996)
Las y los jóvenes deben de tener derecho a recibir una educación, La edad mínima para terminar la obligación escolar debe ser a los 15 años o según la legislación nacional, si contemplara una edad mayor. Los jóvenes también tienen derecho de recibir una educación de carácter social, pluricultural y bilingüe, como parte de su preparación integral, para participar plenamente.
Las y los jóvenes de más de 15 años deben de tener derecho al trabajo de su libre elección, gozando de beneficios sociales al igual que los adultos. Los niños de edad inferior tienen derecho a que se les proteja de trabajos que atenten contra su integridad.
Las y los jóvenes deben de tener derecho a acceder a la capacitación profesional y este debe de estar dotada de recursos adecuados y estar diseñada de tal forma que prepare a los jóvenes para ingresar a la fuerza laboral y les facilite la adaptación a futuros cambios de empleo.
Las y los jóvenes tienen derecho a asociarse y a formar movimientos juveniles. También tienen derecho a participar y a estar representados por sindicatos en todos los niveles de decisión e impulsar el fortalecimiento de unidad sindical y popular..
Las y los jóvenes tienen derecho a estar representados y a negociar condiciones de empleo equitativas, entre ellas, la igualdad de retribución por un trabajo de igual valor, la igualdad de condiciones y de oportunidades de promoción profesional.
Al establecer los horarios de trabajo de las y los jóvenes, se debe de tener en consideración su desarrollo físico y sus necesidades de tomar pausas de trabajo y de tener espacios de descanso adecuados.
Las y los jóvenes deben de tener acceso a seguros y a compensaciones que protejan su situación económica y social, en caso de que fueran victimas del desempleo, de accidentes o enfermedades de origen profesional.
Las y los jóvenes deben de tener derecho a conservar su empelo y sus condiciones de trabajo, cuando se ven en la obligación de prestar el servicio militar o el servicio social.
Las y los jóvenes deben de tener derecho a negarse a prestar el servicio militar o a elegir un servicio comunitario alternativo, dentro del contexto de la protección a sus derechos al empleo, respetando la objeción de conciencia.
Las y los jóvenes deben de tener derecho a mantenerse en contacto con organizaciones populares, sindicales y con su familia durante el periodo de su servicio militar u otro.
Las y los jóvenes tienen derecho a contraer matrimonio o a vivir en pareja con otra pareja, siempre y cuando exista el consentimiento libre de ambos, sin que por ello se vean afectas prestaciones sociales normales, derivadas del trabajo, ni sus derechos a la protección social, incluido el derecho de atender debidamente las necesidades de su familia.>
Las y los jóvenes tenemos derecho a disfrutar, conservar y preservar los recursos naturales>
Los jóvenes tenemos derecho a no ser discriminados ya sea por sexo, raza, religión, ideología política o migración territorial.